levels levels levels difficulty difficulty difficulty cout cout < cout lesson tuto surfer link instagram tumblr twitter facebook pen profile amenagement-littoral calendar changements-climatiques cours dechets-aquatiques illustration lesson lexique share patrimoine-vagues plus qualite-eau quiz ressource surf-et-patrimoine text tick video watch fullscreen mask mask-show credits down-arrow close heart code arrow-right file transport-marine zoom reload-alt

Efecto invernadero

Secundaria Océano y Clima 20 mins

Efecto invernadero: definición ¿Cómo funciona y cuál es su función? Documentación para una mejor comprensión.

Compartir esta clase

Introducción

El efecto invernadero es el fenómeno natural que permite a la Tierra retener el calor del Sol en el interior de la atmósfera. Cuando la radiación solar toca la superficie, el calor que se desprende queda atrapado en la atmósfera. 

De igual manera que una manta retiene el calor corporal, la atmósfera terrestre está compuesta de diferentes gases que retienen el calor en la superficie de la Tierra aislándola del frío del espacio.


Fig.1 Créditos de la foto: Tecnòlegs de l'IES Bisbal

¿Cómo funciona el efecto invernadero?

Los rayos de Sol atraviesan la atmósfera, compuesta de gases, para llegar a la superficie de la Tierra. El aire, los océanos y los diferentes suelos (nieve, tierra, etc.) absorben la energía de estos rayos. Cuanto más oscura sea la superficie, mayor cantidad de energía retendrá. A la inversa, cuanto más clara sea una superficie, más reflejará la radiación. De esta manera, la cantidad de energía solar reflejada depende del factor de reflexión de una superficie. Es el denominado efecto albedo. La energía que absorbe el suelo, el aire y los océanos se restituye en forma de calor, que son los infrarrojos. Los gases de efecto invernadero retienen y devuelven estos infrarrojos sobre la superficie de la Tierra. Este fenómeno contribuye a calentar el planeta de forma natural.

Fig. 1 ¿Cómo funciona el efecto invernadero?

Efecto albedo

Fig. 3 Función del efecto invernadero.

Función del efecto invernadero

Los gases de efecto invernadero presentes en la atmósfera interceptan los infrarrojos (el calor) que emite la superficie terrestre. Gracias al efecto invernadero de estos gases, la Tierra disfruta de una temperatura media «confortable» de 15 °C. Sin ellos, la temperatura de la Tierra sería de -18 °C y la vida, tal vez, no sería posible. No obstante, no tienen siempre la misma eficacia para retener el calor devuelto y tienen una duración diferente. Afortunadamente para nosotros, aquellos que tienen un alto poder de retención del calor, como el metano o el óxido nitroso, no son los más abundantes, pero persisten mucho tiempo en la atmósfera.

El dióxido de carbono es, con seguridad, el más conocido y mediatizado de los gases de efecto invernadero. Con una proporción de un 1 %, su escasez es engañosa ya que es el que más contribuye al efecto invernadero tras el vapor. Su baja presencia se compensa con amplitud por su eficacia en la captación de los infrarrojos, es decir, por su capacidad de captar el calor enviado desde la superficie a la atmósfera.  



Fig. 3 Función del efecto invernadero

Causas del efecto invernadero

A menudo declarados como perturbadores climáticos, los gases de efecto invernaderos son, no obstante, indispensables para la vida sobre la Tierra. La actividad humana ha roto esta armonía y amplifica el efecto invernadero. 

El primer factor de amplificación del efecto invernadero se encuentra en la combustión de las energías fósiles: el petróleo, el carbón, la turba y el gas natural. La Revolución Industrial se logró gracias a la energía obtenida de la combustión del petróleo y el carbón. Hoy, el petróleo sigue siendo la primera fuente de energía para el ser humano. Este tipo de energía presenta un problema, ya que no es renovable, se agota y emite enormes cantidades de CO2 a la atmósfera. 

Las emisiones humanas de CO2 son suficientes, hoy, para amplificar el efecto invernadero y perturbar el equilibrio natural. La combustión de las energías fósiles no explica por sí misma la amplificación del efecto invernadero. 

Existen otras actividades humanas que agravan este fenómeno. La deforestación o la tala intensiva aumentan la cantidad de CO2 en la atmósfera. Los árboles tienen la capacidad de almacenar carbono. Así que, a causa de la deforestación, este carbono se libera en la combustión o la descomposición de los árboles muertos.  

Fig. 4 Proporción de los gases con efecto invernadero antes de la intervención del ser humano.

La agricultura intensiva es una actividad que emite dos potentes gases de efecto invernadero (más que el CO2): el metano y el óxido nitroso. Se generan fundamentalmente al emplear abonos, cultivar arroz o criar bovinos rumiantes. El hombre ha creado también sus propios gases de efecto invernadero: los gases fluorados (CFC o HCFC), utilizados en el control de la temperatura. En la actualidad, su presencia es mínima, pero son altamente peligrosos en la amplificación del efecto invernadero: los HCFC (hidroclorofluorocarburos) tienen un poder de efecto invernadero dos mil veces mayor que el CO2. Estos gases artificiales no tienen equivalente natural y su poder de captación de calor es extremadamente elevado. Representan gases de efecto invernadero adicionales que la naturaleza no puede asimilar.

Fig. 5 Proporción de los gases con efecto invernadero debidos a la actividad del ser humano.

Contenidos asociados